¿CÓMO DESCUBRIR Y LIBERARME DE MI EGO?

El ego, la sombra, el personaje. Eso que tod@s tenemos y no nos atrevemos a ver. Eso que nos domina, que nos maneja a su gusto y nos hace luego, sentirnos mal.
El ego y tu Ser, no sois lo mism@.
El ego se genera desde bien pequeños. Está basado y nace sobre fuertes creencias erróneas: el exterior, los demás, son los que me van a dar valor, seguridad, amor, poder… y quiero que me lo den todo ya; necesito demostrar al mundo mi capacidad, mi sabiduría, mi conocimiento, mi perfección; soy una buena y gran persona, y jamás me equivoco; lo quiero todo para mi; para sentirme segur@; necesito tener la razón y decir yo la última palabra…
El ego nos hace comportarnos como personas egoístas, avariciosas, codiciosas, orgullosas, prepotentes, vanidosas, soberbias… Y no queremos verlo, porque duele. Sí, escuece, molesta reconocernos en esas conductas tan mal vistas por la sociedad y que desde nuestra falsa percepción de perfección creemos que no cometemos. Pero lo hacemos.
El primer paso… ¿Cómo lo descubro?
Solo podemos descubrir nuestro ego observándonos a diario, reflexionando sobre todos y cada uno de nuestros actos y palabras y cuestionándonos nuestras conductas y las creencias sobre las que estas mismas recaen.
Cuando comienzas a realizar el ejercicio y te das cuenta, es muy probable que comiences a sentirte mal, y te juzgues. No lo hagas. Si lo haces, vuelves a permitir que tu ego te domine. Abraza a tu ego, reconócelo frente al espejo, dile que le aceptas. Ríete de ti.
Recuerda que sin errores, no hay aprendizaje, y que nos confundimos porque no sabemos hacerlo de otra manera. Ahora que estás observándote, escuchándote, estás aprendiendo a ver a tu ego, a tu personaje, y ese no es tu Ser. Y al verlo y abrazarlo, no experimentarás tanto dolor.
Cuando te des cuenta del error, agradécelo porque era necesario para aprender. Y prométete que vas a tratar de ser más consciente la próxima vez que se de una situación similar, y que escucharás tu sentir y tus pensamientos antes de actuar y hablar.
El ego no se descubre en un día, ni en un año. Ten en cuenta que el ego lleva todos tus años de vida creciendo contigo. Así que necesitamos muchos días, muchos años y mucha presencia y observación para ir descubriéndolo.
¿Y una vez reconocido, cómo me libero de él?
Esta es la parte más sencilla. Para liberarte del ego, para disolverlo solo tienes que aceptarlo. Cada vez que lo reconozcas, que lo observes, acéptalo.
Puedes decir esta frase que para mí es magia. Dila en voz alta, sintiendo cada palabra y prestándole toda tu atención, todas las veces que consideres hasta que te llegue la paz y la calma.
ACEPTO ESTE MOMENTO TAL Y COMO ES, PORQUE ES TAL Y COMO DEBE SER.
¿Y si al decir la frase sigo sintiendo resistencia y lucha y la no aceptación de mi ego porque duele?
Si te ocurre esto, que es bastante posible, sé consciente de esas resistencias, de esa lucha, y sintiéndolas, ríete y vuelve a decir la frase fijando tu atención en esa sensación.
Mucho éxito en el proceso.

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